Viajes

Ölüdeniz: la perla turca del mediterraneo conquistada por los ingleses

Pin
Send
Share
Send


Vistas de Ölüdeniz desde la ladera

Ölüdeniz es uno de esos lugares al que me gustaría haber llegado hace cien años. O Doscientos.

La belleza natural de este lugar es algo que me resulta muy complicado describir con palabras. Ni siquiera mi cámara, de baja calidad, puede capturarla adecuadamente. Es uno de esos sitios que tienes que ver con tus propios ojos para darte cuenta de la magnitud de su beldad. No en vano, sus playas -la del pueblo y la de la archiconocida Blue Lagoon- han sido elegidas, en numerosas ocasiones, entre las 5 mejores del Mundo. Es cierto que estas clasificaciones son muy subjetivas y obedecen a multitud de intereses comerciales, pero doy fe de que yo no he encontrado aguas como esas en casi ningún lado.

Vi por primera vez Ölüdeniz surgiendo de entre las ramas de los pinos. Venía caminando por la Ruta Licia -un trekking espectacular que cubre la distancia entre Antalya y Fethiye- y, al torcer un recodo del camino vi la Blue Lagoon (Laguna Azul). Sus aguas reflejan distintas tonalidades entre azul y verde. Está enmarcada en unas montañas totalmente cubiertas por pinos mediterráneos cuyas faldas mueren en la laguna. Sólo una orilla tiene un parche de arena que no está explotado comercialmente y allí fue donde me dí mi primer baño tras una noche en la que sufrí la peor tormenta de mi vida.

Mi primera visión del pueblo, llegando por el camino de Fethiye

Disfrutaba sumergido en el agua fría mientras miraba a mi alrededor. Sólo verde y montañas. Pájaros y más agua de varios colores. La laguna estaba sumida en una paz que no tardarían en romper las decenas de turistas que desayunaban ya en sus resorts. Algunos a orillas de esa misma laguna. Y es ése, a mi juicio, el cáncer que hace que Ölüdeniz no sea, hoy en día, el paraíso que debió ser cuando los licios caminaban por estos bosques y navegaban, con sus barcos llenos de mercancías, por estos mares.

En los años 70 la industria turística británica descubrió esta adormilada localidad costera. Cuatro décadas más tarde uno debe mirar su mapa como diez veces para asegurarse de que se encuentra en Turquía. Ölüdeniz sólo forma parte de la patria de Atatürk sobre el papel. En la práctica es una hija más de la pérfida Albión. Y éso no me gustó.

Tras el baño me cargué la mochila a la espalda y caminé el kilómetro que separa la playa a la que descendí desde la montaña del pueblo en sí. Cuando llegué al paseo marítimo de Ölüdeniz me quedé boquiabierto.

Calle comercial de Ölüdeniz

Pin
Send
Share
Send